Psicofertilidad

Psicologia y coaching de la (In)Fertilidad

Las prisas en la fertilidad

 

infertilidadLa búsqueda de un bebé que no llega es un factor de estrés de primera orden. Como ya hemos comentado en otras entradas, el estrés es una respuesta natural y beneficiosa del organismo ante una situación que es considerada amenazante o peligrosa. Una reacción fisiológica de protección y defensa del cuerpo, que en los humanos, cuando esta situación persiste, se convierte en un malestar sostenido y poco adaptativo.

Y es que ante una dificultad o un problema que no podemos resolver de manera inmediata, como es el caso de la infertilidad, ese estrés natural se convierte en un exceso de control, vigilancia y autoexigencia. Empezamos a rumiar y a buscar señales, a detectar indicios, a realizar hipótesis, a compararnos, a anticipar catástrofes, etc. Algo que es más insano y tóxico, que realmente el problema en sí, que tiene sus efectos sobre el cuerpo y que nos hace vivir este momento de vida con más tensión, estrés y dolor.

La presión del futuro y el peso del pasado:

No siempre es así, pero en un proceso de infertilidad y cuando este decide afrontarse en pareja, uno de los dos miembros suele sentir con mayor intensidad la urgencia o las prisas. O si uno decide enfrentar esta dificultad a solas, los familiares o los vínculos cercanos también pueden poner presión a este momento de vida.

Esta presión nos aleja del momento presente y nos hacen vivir con más malestar este proceso. A continuación te muestro algunas de las cosas que no ayudan y que son relativamente fáciles de detectar. Cambiarlas puede resultar más difícil cuando hay mucha tristeza, dolor, rabia, impotencia. Pero aún así, a través del trabajo terapéutico se puede aprender a convivir con el momento presente, desde la calma.

Aquí destaco algunas recomendaciones que pueden serte útiles y que es conveniente que observes, si aumentan tu estrés en este proceso de vida. Si es así, te recomiendo evitarlas:

  • Condicionar exclusivamente la sexualidad a los momentos de ovulación.
  • Compararte con otras parejas estén en la situación que estén.
  • Hablar en exceso del tema con terceros o con la pareja.
  • Asistir a reuniones de familias o amigos con hijos, si no te apetece.
  • Visitar numerosos especialistas de distintas orientaciones. Es normal ante la falta de respuestas o éxito, buscar segundas opiniones o solicitar nuevas pruebas. Sin embargo, un exceso de pautas terapéuticas o de procesos distintos con muchos especialistas, nos sobrecarga la semana y nos genera más estrés.

Verlo en positivo y tratar de convencernos de que funcionará a menudo no es posible, especialmente cuando se viven repetidos fracasos. Al contrario, anticipar que será un fracaso y que nunca seremos padres, también es irreal porque no tenemos certeza de lo que nos deparará el futuro. Lo único que tenemos es la incertidumbre.

Es por ello que establecer un tiempo en el calendario en el que vamos a tratar de vivirlo sin prisa, puede ayudarnos. Darnos permiso para vivir el momento como nos sea posible, abriéndonos a las emociones, dejándonos ayudar y cuidándonos, es la única manera de sostener un proceso como este desde la calma.

Raquel Ballesteros

Psicóloga y creadora de Psicoinfertilidad

www.raquelballesteros.com

 

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Esta entrada fue publicada el julio 23, 2015 por en Emociones e infertilidad.

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